Hace cosa de seis meses la compañía Oracle Iberica, filial de Oracle Corporation, dejó caducar su dominio oracle.es. Este dominio fue comprado por un particular para, según su versión, instalar una página sobre ocultismo. Oracle una vez se dio cuenta de que habían perdido el dominio, no se molesto en intentar recomprarlo a su actual dueño, si no que directamente le denunció ante Nic.es, órgano dependiente del ministerio de comercio, y que es el responsable de tramitar las solicitudes de direcciones de Internet bajo el código territorial ".es", y en base al dictamen de sus "expertos" resoluciona este tipo de confrontaciones por dominios.
El caso es que seis meses más tarde a "dictado sentencia" a favor de oracle, y a ordenado devolver el dominio oracle.es a oracle iberica, su anterior dueño. En mi opinión es una vergüenza, ya que sus denominados "expertos" se basan en hechos tan subjetivos como la calidad de la página hospedada en el dominio. Recordemos que no es la primera vez que Oracle deja caducar su dominio, lo cual demuestra el poco interés que una compañía, en principio tan grande y seria, demuestra hacia dicho dominio.
La defensa del particular se basó en constatar que oracle no es ninguna marca, ya que es una palabra genérica (en inglés significa Oráculo), y que su página iba a ser sobre ocultismo, por lo que tenía sentido hospedarla en dicho dominio, y que su fin no era especular con dicho dominio, ya que en ningún caso se puso en contacto con Oracle Iberica para intentar obtener ningún beneficio económico. Los argumentos de Oracle Iberica eran más bien pocos y falsos, y entre otros decían que habían dejado caducar el dominio a causa de un desfase horario, mentira, ya que los dominios tardan semanas en quedar libres.
Pero en internet como en todos los aspectos de la vida lo que manda es el puto dinero, y a dinero seguro que gana oracle, la justicia es ciega, pero no tonta, y menos pobre. Aquí os dejo un artículo publicado en El Pais.com, aquí la resolución del caso y aquí la resolución del "experto", al que yo llamaría cualquier cosa antes que experto.


Ya te digo. Oracle es una palabra genérica en inglés, por lo que no entiendo qué derecho sobre una palabra genérica debe tener una empresa.
Era un dominio libre que un particular compró. ¿Dónde está el problema?
¡Saludos!
A mi me parece muy bien, ahora quizas no, pero hace unos años todo quisqui se puso a registrar dominios con el único fin de especular con ellos y venderlos sacando mucha pasta, que a lo unico que ayuda es a encarecer el precio de los dominios, y a que a la hora de registrar uno, te vuelvas loco porque TODO lo que se te ocurre esta cogido.
Aupa ahí gente, pues si galder yo estoy contigo, porque aunque me parece fatal especular con cualquier cosa, ya sea un dominio, un piso o una entrada para la final de la champions que juegue el Athletic, el propietario dice que su fin no era revenderselo a Oracle, de hecho no quiere venderlo, y lo que tenemos que recordar es que es la compañía quien ha dejado caducar el dominio, por SEGUNDA vez. Esta no es la seriedad que se le presupone a una de las empresas informáticas más poderosas del mundo.
Qué no lo quiere para especular?????? tu me dirás para que registrar si no oracle.es, tu si oyes oracle que se te viene a la cabeza? tarot? no creo…
Pero vamos que casos como estos ya ha habido unos cuantos, y ya hay “jurisprudencia” al respecto, ganando casi siempre la empresa o persona que reclama dicho dominio.
Ese Jordi, parece que hoy tienes poco trabajo ;)
A lo q vamos, a mí si me dices Oracle, pienso en bases de datos, pero seguro que a cualquier persona profana en la materia no le suena de nada. El 99% de los informáticos conocerá Oracle, pero ¿cuántos internautas no son informáticos? La gran mayoría. Y que como pone en la página, Oracle tiene 6000 clientes en España, 6000 clientes en un país de 40 millones no me parece una cifra muy importante, vamos que no es El Corte Inglés, Iberdrola ni la Seat…
Y lo que de verdad no se puede hacer, es que haya unos requisitos para poder registrar un dominio, que cumplas los mencionados requisitos, pero que luego un denominado “experto” basándose en datos subjetivos y desentendiéndose de los requisitos establecidos decida si es legítimo ó no dicho registro.